22/07/2010. Las pequeñas y medianas empresas del país siguen con dificultades para colocar sus productos en mercados internacionales, y prueba de ello es que sólo 30 mil grandes compañías serán las que concreten las exportaciones por 280 mil millones de dólares calculadas para este año.
Así lo señaló el presidente de la Comisión de Normalización y Evaluación de la Conformidad de Concamin, Rafael Nava y Uribe, en el Foro Nacional de Normalización y Evaluación de la Conformidad.
El país destacó, podrá lograr mayores tasas de crecimiento y de generación de empleos si se facilita a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) exportar sus productos.
En el encuentro organizado por la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), recordó que 98 por ciento de las empresas agremiadas a ese organismo son Pymes.
“En 2010 esperamos exportar unos 280 mil millones de dólares e importaremos otros 280 mil millones de dólares, eso pone a México entre la 10 y 15 economía mundial en comercio exterior”.
Y agregó, con el Producto Interno Bruto también van a andar entre la 10 y 15 posición, “lo que quiere que los mexicanos somos buenos, sabemos hacer las cosas y podemos hacer productos que son recibidos bien en el extranjero”.
Sin embargo, Nava y Uribe señaló que esas exportaciones las concretan sólo 30 mil empresas, por lo que el reto es apoyar a las Pymes mediante la eliminación de regulación y trámites innecesarios.
Por su parte, el director general de Normas de la Secretaría de Economía (SE), Francisco Ramos Gómez, resaltó que la reforma regulatoria debe traducirse en la reducción de costos por transacciones innecesarias, evitar duplicidades y ofrecer transparencia a empresas y consumidores.
Al inaugurar el foro afirmó que el primer eje de la política de normalización del gobierno federal es contribuir a la mejora de la competitividad de productos y servicios, al tiempo de asegurar la calidad.
Un segundo eje, agregó, es que los consumidores encuentren en las normas la certeza de que los productos son auténticos y se garantice la seguridad de quienes consuman esos productos, mientras que el tercer eje es facilitar el comercio internacional mediante la competitividad, sin que se generen costos de cumplimiento innecesarios.
Fuente: elfinanciero.com.mx